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Fui, soy y seré amante de los cuentos. Este me encantó……….
Hace mucho tiempo un valiente guerrero plantó su semilla en la más hermosa de las jóvenes de todos los tiempos, y de su unión nació la criatura más perfecta que nadie pueda imaginar.
A la pequeña le dieron el nombre de Águila del Sol y dicen que todo aquel que estaba a su lado sentía en su interior el poder del Sol: si alguien tenía un problema, veía la solución; si alguien estaba enfermo, su calor le curaba. Era realmente un ser especial, venido del cielo y ahora lo sabemos, nacido en un tiempo en el que los hombres no podían comprender su poder.
A medida que Águila del Sol crecía, en sus ojos aparecía una sombra de dolor que cada día se hacía más grande y apagaba su resplandeciente mirada. La niña dorada se estaba convirtiendo en una hermosa y sensible joven que era incapaz de comprender el comportamiento de las personas.
Y así fue como empezó a pasar más y más tiempo sola en el bosque, y aprendió a andar en él de tal manera, que siempre sabía qué animales había y dónde se encontraban, dónde podía obtener agua y plantas o frutos comestibles.
Su vista, oído y olfato se volvieron más agudos y le permitieron incorporarse al bosque como una parte más de él.
Llegó un día en que la joven no salió del bosque. Durante un tiempo los hombres de su tribu la buscaron, pero ella, que conocía bien el lugar, supo esconderse de ellos. Después de muchas lunas llegaron a la conclusión de que había muerto, y dejaron de buscarla.
Águila del Sol vivió durante mucho tiempo en el bosque, en él descubrió la perfección y la sencillez de la naturaleza. Observaba cómo sucedían las cosas y que no había nada por casualidad; cómo cada organismo tenía su función y que permitía que una especie sobreviviera, y cómo cambiaban las cosas del bosque dependiendo desde donde las mirase.
Y una noche  Águila del Sol regresó……
Cuando llegó junto a su tribu fue recibida con mucha alegría. Todos la querían y muchas veces habían hablado de ella recordando su belleza y su poder y de todo lo que Es en su interior.
Después de darle la bienvenida, se sentaron en torno a ella esperando que les contase lo que le había sucedido.
Águila del Sol empezó a relatarles como se había refugiado en el bosque para poder soñar y buscar una forma distinta para toda la tribu. Al principio se sentía muy mal  porque pensaba que huía de ellos y los había traicionado: ” esa fue la primera de las muchas pruebas que viví en el bosque, les dijo!! Y de ella saqué una gran lección, nadie puede caminar hacia el Poder, hacia el Uno, sino aprende a ser fiel a su voz interior”.
Águila del Sol se quedó en silencio, mirándoles a los ojos, leyendo en sus corazones y luego continuó.
Desde el primer momento que entré en el bosque me sentí observada. Al principio esta sensación me hacía sentirme muy incómoda e insegura, pero poco a poco me fui acostumbrando a ella hasta que llegó a ser familiar. Un día descubrí que entre los árboles se ocultaban unos profundos ojos amarillos de un gran lobo negro. Durante algún tiempo el lobo se mantuvo a distancia, me seguía por el bosque, me esperaba mientras descansaba, pero yo me daba cuenta de que cada día se acercaba un poco más. Era como si estuviera estudiando mis actos, analizando mis intenciones, y una mañana cuando desperté….. lo encontré acostado a mi lado.
Desde aquel día se convirtió en mi compañero. Me guió por el bosque. Yo no sabía hacia dónde me conducía, pero tampoco me importaba, sabía que tenía que confiar en él. Me ponía a prueba cada día, unas veces dejándome sola ante un peligro imprevisto para que descubriera la fuerza que había en mi interior, y otras me hacía caminar en círculo hasta que comprendiera que estábamos en el mismo punto de partida, sopesando él mi confianza y mi firme propósito de llegar hasta el Poder. A su lado cada día era un viaje a mi propio bosque, hasta que llegó un día en que me demostró que yo solo veía lo que quería ver, y que, en realidad, en aquel bosque había lo que mi mente creaba.
Después de varios días de camino empecé a oler aromas conocidos y entonces comprendí que allí, en algún lugar, había hombres. Al día siguiente llegamos a un valle en el que había una tribu. Ojos Amarillos,  como así llamaba yo al lobo, me miro y me dijo que aquel lugar era el centro del bosque, y que en su interior vivía una tribu sagrada, la Tribu del Origen. Ojos Amarillos desapareció y me quedé sola. Hice como él me había dicho y durante muchas lunas permanecí junto a ellos.
En la Tribu del Origen aprendí a escuchar el Poder de todo lo que Es. Ellos viven compartiendo todas las cosas, respetando las leyes del bosque, y haciendo realidad el sueño.
Ellos saben que llegará el día en que las demás tribus se cansarán de luchar entre ellas y necesitarán recobrar el sentido de sus vidas. Entonces estarán preparados para iniciar el camino hacia el Uno, hacia el Soñador, hacia el Poder de todo lo que Es en su interior. Ellos viven libres del tiempo porque saben que son inmortales. Viven con la sabiduría de quién conoce que en el movimiento está la Vida, y en el espacio su Creación. Conocen la sencillez y la aventura que significa descubrirse cada día. Ellos poseen un gran poder, el poder de la mente. Su objetivo no es poseer más tierras o dominar a otras tribus, ellos sueñan con la Libertad.
Un día el Soñador me dijo que tenía que regresar, que veía en mi corazón el Amor que sentía por vosotros, por mí tribu, que volviese a vuestro lado y os mostrase el camino hacia él.
Por eso estoy aquí con vosotros, para que todo aquel que así lo quiera, camine de mi mano hacia el Soñador. Debemos de aprender a destruir las mentiras y limitaciones que encadenan nuestras mentes. El camino es sencillo, solo requiere Amor. Debemos aprender que formamos parte de un Todo, y que sin él no somos nada.
Águila del Sol se quedó un tiempo observando las caras de su gente. Vio en ellos como algunos la oían con ilusión y como en otros se dibujaba la sombra del conformismo. Y volvió  a sentir el dolor que casi había olvidado. Y pensó: que difícil es el ser humano y como es capaz de elegir su propia destrucción por seguir aferrado a su pasado…
La razón fundamental de por qué seguimos encarnándonos no es esa sanación de memorias, esa sanación de las improntas que haya recibido nuestra Alma. La razón es el profundo Amor hacia nuestros hermanos.
Tras recordar quienes Somos, con infinito Amor volvemos a ser testigos de ello, aunque tengamos que olvidar de nuevo…
Autor desconocido…..me llego por Whatsapp
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