La Microgimnasia es un método terapéutico englobado en el sistema ARC (Analítico Restaurador Corporal).
Con la Microgimnasia se experimenta con el cuerpo de una forma consciente.
Mediante posturas muy estudiadas, en las que se realizan micromovimientos sencillos se dirige la atención hacia el interior, con una respiración adecuada (siempre favoreciendo la expiración, momento en el cual se pueden soltar los músculos contraídos), la persona practicante de la Microgimnasia investiga el funcionamiento del aparato locomotor.
La práctica de esta terapia proporciona la flexibilidad y el tono adecuados a las diferentes estructuras musculares y articulares gracias a que tiene en cuenta el funcionamiento solidario de las cadenas musculares rígidas y acortadas.
El origen de la mayoría de patologías relacionadas con el aparato locomotor radican en el exceso de rigidez de la musculatura posterior del cuerpo, llamada CADENA MUSCULAR POSTERIOR.
Se trata de un conjunto de diversas capas musculares que recorren el cuerpo, desde la cabeza hasta los pies, que trabaja en forma de red o cadena solidaria como una UNIDAD. Sus numerosos y muy potentes músculos, están en actividad constante tanto en la vigilia como durante el sueño.
La Microgimnasia nos ofrece la posibilidad de revisar los hábitos posturales y de movimiento que realizamos diariamente, y de aprender a rechazar los que nos son perjudiciales para sustituirlos por otros que sean beneficiosos.
La finalidad es devolver al organismo la ARMONÍA original para sentirse cómodo y saludable en el VIVIR de cada día.
Sabemos por la experiencia de muchos años, que en cualquier persona todos los traumas físicos, pero sobre todo los EMOCIONALES que haya vivido a lo largo de toda su vida, deforman las estructuras y forma de su cuerpo, principalmente a nivel muscular.
Tanto el médico como el terapeuta, deben tener en cuenta, no sólo las dolencias corporales de su paciente, menos aún como partes aisladas de su cuerpo, sino el entorno en el que vive y todas sus vivencias desde el principio de su vida.
La Microgimnasia al ser un trabajo que se realiza de forma consciente, permite entrar en contacto de nuevo con aquellas sensaciones escondidas en lo más profundo del cuerpo y da la oportunidad de identificar, y por lo tanto poder resolver conflictos, que de otra forma quedarían escondidos de por vida, aflorando en forma de patologías diversas, y conformando la forma a veces poco adecuada de relacionarnos con los demás o de posicionarnos en la vida.
Si no es así, la curación de la persona o será muy limitada o estará condenada al fracaso.
Cualquier edad es apta para empezar la práctica/vivencia de la Microgimnasia, pues mientras el cuerpo está vivo, es posible la mejora o incluso la solución de los problemas, sea cual sea la causa que los ha provocado.
«Nuestra vida cotidiana está sometida a mucha tensión: los conflictos personales, un estado acelerado continuo y el exceso de trabajo y responsabilidad.
Otra fuente de tensión para el cuerpo son las malas posturas y el uso inadecuado que se hace de él.
Nos sentamos con las piernas cruzadas, dormimos boca abajo, nos flexionamos sin doblar las rodillas, elevamos los hombros en muchas situaciones, llevamos zapatos estrechos y con tacón alto, etc.
También las actitudes y comportamientos negativos de cada uno, dan origen y de manera especial: a la ansiedad, la frustración, la rabia, la tristeza, etc., fruto generalmente de inseguridades, conflictos no resueltos y falta de amor».
Es por tanto imprescindible, aunque no el único trabajo a realizar, el trabajo con la Microgimnasia encaminada siempre a dar o devolver la elasticidad perdida, tanto a nivel miofascial como muscular.
PARA BAJAR LAS REVISTAS, CLICA SOBRE LA FOTO DE ABAJO
