Los abuelos son maravillosos porque escuchan y muestran interés genuino en lo que tienes que decir.
Además, como se dice con frecuencia, el amor perfecto a veces no llega hasta el primer nieto.
Un abuelo es una persona con mucha plata en su pelo y mucho oro en su corazón.
Su riqueza emocional tiñe nuestra historia de colores cálidos, de huellas indelebles, de carisma y de amor.
Es que los abuelos nos han demostrado que no hay barreras para amar y que el camino del cariño es inmenso.
Los abuelos son simplemente niños pequeños antiguos, magos que recrean mundos maravillosos, la diversión disfrazada, la transgresión de las reglas, el mejor juguete del mundo.
Nuestros abuelos son uno de los mayores tesoros que nos encontraremos en la vida.
Por eso, es importante que seamos fieles a nuestras raíces y que nunca olvidemos lo que su existencia y su participación en nuestra vida supuso para nosotros.
Si has tenido la fortuna de poder compartir tu vida con tus abuelos, aprovecha cada guiño que te hacen los recuerdos y reconócete en los valores que ellos te enseñaron.
Da mayor importancia al respeto, al amor y al cuidado que a lo efímero y lo banal.
Si ahora te toca ejercer de abuelo, procura que tus nietos te recuerden con cariño.
Nunca los olvides, mantenlos vivos y presentes en tu día a día.
Deja que hable en ti la voz de la experiencia y de lo genuino.
Anónimo.